Alimentos/Productos Naturales y Orgánicos

Volviendo a lo natural y saludable

En Chile, así como en otros países del mundo, el cambio cultural hacia una alimentación saludable y consumo responsable con el medio ambiente-o al menos la intención de que ocurra- se ha ido notando. Diversos estudios demuestran que el conocimiento de los consumidores sobre la sostenibilidad está en aumento; sin embargo la conciencia aún no se traduce en alta demanda.

En la última década el mercado global de alimentos orgánicos aumentó en un 170%, de acuerdo a Organic World, institución dedicada a ofrecer estadísticas y tendencias emergentes sobre la agricultura orgánica en el mundo.
Datos como éste reflejan un claro cambio en los hábitos de consumo, principalmente en Europa y Estados Unidos.

En el caso de Chile, recordemos que hasta hace algunos años no existían las campañas que fomentaran el consumo de frutas en la colación de los escolares, por ejemplo, ni iniciativas como los huertos urbanos o las tiendas y mercados que ofrecen únicamente productos orgánicos. Ahora todo eso ocurre, y pese a que aún no podemos decir que somos un país de consumidores activos en la materia, en algunos sectores de la sociedad sí ha demostrado ser una tendencia en alza.

El consumo de productos saludables en Chile va más allá de llevar una alimentación saludable. Es un hábito que separa al consumidor de las masas y le imprime un sello de distinción.
Los alimentos orgánicos, independientemente de sus cualidades, potencian una forma de vida particular, “la vida sana se asocia con una determinada forma de vida y ‘ser sano’ tiene que ver con verse bien”.

Los productos que muestran sus propiedades nutricionales tienen más aceptación en el consumidor.
En este mercado chileno cada vez es más frecuente la sustitución de grasas de origen animal por los vegetales y el uso de productos libres de grasa trans en galletería, heladería, margarinas, confitería, chocolatería, panadería y frituras.

FUENTE: NUEVAMUJER.COM

Maquillaje natural, ¿el gran protagonista?

Aunque los tonos fuertes y oscuros ocupan gran parte de las tendencias en maquillaje para 2018, el look natural también es uno de los tops de la temporada. Tu rostro pide más normalidad y sencillez que nunca, aunque esto no quiere decir que no tengas que maquillarte. Para conseguir un efecto natural en tu cara necesitarás hidratación en la piel y varios toques adicionales que van de la mano del corrector, la máscara de pestañas y el colorete (no es obligatorio utilizar los tres).

Como ya he comentado, el primer paso para conseguir el rostro perfecto es cuidarse la piel. Si quieres que tu cara se vea hidratada y sencilla, lo más adecuado es que utilices una crema facial que regenere tu rostro y le de un brillo único. Tras esto, llega el momento de maquillarte, donde no podemos olvidar que queremos un acabado natural, por lo que debemos evitar mezclar tonos.

Tu mejor elección serán los colores pastel, ya que su tono suave crearán una sensación de pureza en tu rostro. Además, son muy versátiles, lo que los hace ideales para cualquier ocasión. Tras hidratar la piel, llega el momento de echar mano al corrector, que será tu mejor aliado para esconder esas pequeñas imperfecciones. La diferencia está en que solo lo utilizaremos en las zonas donde la piel tenga un poco de enrojecimiento (alrededor de la nariz) y donde tenga sombras (debajo de los ojos).

El siguiente punto pasa por las mejillas, donde añadiremos blush para darle un poco de color a la cara y un aspecto más saludable, pero sin salirnos de lo natural. Una buena opción es utilizar la técnica del draping,que ya descubrimos en el post anterior. Recuerda escoger un acabado mate, con tonos sutiles como los nude, melocotón o rosa cálido. No olvides pensar en tu tono de piel a la hora de escoger tu colorete, ya que debe ser muy parecido al tono de nuestra piel.

En este tipo de look nuestros labios quedarán en un segundo plano para potenciar aún más lo natural. Por ello, serán perfectos si utilizamos un tono nude. En cuanto a las pestañas, utilizaremos máscara para darles volumen y resaltar la mirada de una manera muy sencilla.